Para evitar este tipo de situaciones hay que tener en cuenta algunas recomendaciones:

  • Revisa periódicamente la instalación eléctrica de tu vivienda, para garantizar que se encuentra en buen estado y prevenir posibles derivaciones.
  • Utiliza fusibles adecuados para el sistema eléctrico instalado. Nunca reemplaces un fusible con un alambre, la mayoría de los incendios con origen eléctrico se producen por esta causa.
  • Para desenchufar un aparato, nunca tires del cordón sino de la clavija aislante.
  • En la cocina, procura utilizar los aparatos eléctricos lejos del fregadero.
  • Si un aparato está derivado y da corriente, desenchúfalo inmediatamente y llama a un técnico.
  • Si no tienes los conocimientos suficientes sobre riesgos eléctricos, no trates de reparar los equipos eléctricos.
  • No realices reparaciones sin cortar la corriente en un automático.
  • Antes de limpiar o reparar un aparato, desconéctalo.
  • Para cambiar una bombilla, cortar el interruptor no es suficiente.
  • No utilices aparatos eléctricos con las manos mojadas o los pies en el agua.
  • No abuses de los prolongadores y no los dejes enchufados sin un equipo conectado.